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jueves, 19 de noviembre de 2009

Némesis! Francisco Camps de camino a la cuneta...de la historia!


"A usted [Ángel Luna] le encantaría coger una camioneta, venirse de madrugada a mi casa y por la mañana aparecer yo boca abajo en una cuneta"

Francisco Camps no está loco ni tiene ningún síntoma parecido a la enajenación mental. Sería demasiado simple, e incluso sería hacerle un gran favor después de la aberrante infamia vomitada en Les Corts. Las sandeces vertidas por este ignominioso personaje, que si se me permite me resisto a definir Molt Honorable
President de la Generalitat, han sobrepasado desde hace tiempo el límite de la decencia.

Después de haber construido un sistema de corruptelas que se ha propagado como un cáncer a todos los niveles de la sociedad valenciana, después de haber sido descubiertos (o creían que su reinado duraría ad infinitum?), después de que se ha puesto al descubierto parte del entramado, que ojo que todavía solo es una parte pequeña, reaccionan apelando a instintos bestiales de la peor calaña. Camps no estaba sólo, no ha apelado al miedo y a la violencia en solitario: todos sus diputados se han levantado en pie a aplaudirle después de haber acosado al portavoz socialista con la acusación de quererle matarle. Todos los diputados del PP se han levantado, han aplaudido a rabiar, despellejándose las manos. Han quedado en evidencia, ha quedado vista para sentencia la infamante trayectoria de una persona de cuya dignidad en muy pocas ocasiones hemos tenido constancia. Rodeado de la cobardía cómplice de la bancada popular, igual de culpable.

No sabemos que pretendía lograr Camps con esas palabras. Probablemente tensar más la cuerda, lacerar un poco más la convivencia, acusar al contrario de odiarlo hasta el punto de quererlo matar, arrojando una infamia que solo se entiende desde la perspectiva de una mente alucinada: ¿Ha pretendido Camps acusar al contrario de algo que él y los suyos serían capaces de pepetrar? Asasinar al adversario político y tirarlo a una cuneta...? Cuántas cosas tiene que esconder Camps, después de la querella, para perpetrar ese atentado a la convivencia y de un plumazo balcanizar la vida pública valenciana?

Igual hay una explicación mesiánica, las etapas del martirio que sigue Camps para ascender a los cielos víctima de los infieles descreídos. Si por mi fuera, no le daría esa satisfacción: no cuente Francisco Camps con nuestra ayuda, no le vamos a matar, no le vamos a convertir en mártir inocente de las ordas que le odian. Que le quede claro, no le odiamos! Su indigna persona no merece tanto, así que puede estar tranquilo, porque no iremos a su casa, no le sacaremos de su cama, no le ajusticiaremos y no le tiraremos a una cuneta. Ese final trágico, de esas muertes trágicas pero dignas de los luchadores por la libertad y contra la opresión, que usted en más de una ocasión ha demostrado despreciar, no será su final.

El suyo será diferente, señor Camps, se irá con la cabeza gacha, por la puerta trasera, con algún que otro incondicional que le volverá a mentir, incluso le llamará guapo...; porque serán sus amigos, los de su partido, que le enviarán a la cuneta de la historia, para que no siga haciendo daño.
Amén, ora pro nobis!

Giuseppe Grezzi

martes, 13 de octubre de 2009

La pantomima del cese temporal de Costa

Al Secretario General del PP se le ha asignado el rol de cabeza de turco para que apartemos las miradas del Presidente Camps.

Nos ha causado mucho escepticismo la posibilidad de que el descabezamiento, que atención es solo temporal!, de Ricardo Costa sea una asunción de responsabilidad; ya que no parece que sea el primer paso, para que el Presidente Camps dé todas las explicaciones sobre los entresijos de la presunta trama de financiación ilegal del Partido Popular.

El levantamiento parcial del secreto de sumario de los más de 17.000 folios de la investigación del caso Gürtel, están desvelando una trama de corrupción de dimensiones impresionantes, que apunta a una presunta financiación ilegal del Partido Popular valenciano. Las conversaciones entre los cabecillas de la trama -Álvaro Pérez, Pablo Crespo, Francisco Correa- y los máximos responsables del PP -Ricardo Costa, Yolanda García, David Serra- donde destacan el lenguaje soez y sórdido, con la implicación de Francisco Camps, su esposa Isabel Bas y la farmacia como centro de operaciones, el Vicepresidente Rambla, constituyen el relato de la infamia y la certificación de la podredumbre en el cual estos presuntos corruptos han sumido las máximas Instituciones de autogobierno de los valencianos.

La destitución temporal del cabecilla del PP tiene tintes de ser una pantomima, ya que todo apunta a que se haya querido encontrar un cabeza de turco, quemar a uno para salvar al resto de la tropa que está pringada en el asunto hasta las cejas; y que además no dimite definitivamente y de manera irrevocable de todas sus responsabilidades en el partido, ni deja el escaño de diputado ni del portavoz del Grupo Popular en Les Corts, cargo que ha estado ostentando de manera tan autoritaria, indecorosa y sectaria.

Consideramos insuficiente y poco creíble la estrategia del PP de entregar de manera temporal a un chivo expiatorio, para que por un lado se aparte de los focos y de las tantas preguntas de la ciudadanía y la prensa; por otro lado para que se pueda vender a la opinión pública la trola de que se están tomado medidas y se quieren dar respuestas a la ingente cantidad de indicios documentales que apuntan a la financiación ilegal del PP.